Ante la
buena noticia tanto para los proveedores como para los acreedores del
Ayuntamiento de Catarroja por haber cobrado los más de 6,8 millones
de euros que arrastraba por pagar desde el año 2006, es muy lamentable que la alcaldesa de Catarroja no
haya tenido el suficiente valor y no haya sido lo suficiente clara y
sincera a la hora de trasladar la noticia a los medios de
comunicación, ya que no ha dicho que para poder realizar esos
pagos obligada por el gobierno central de Mariano Rajoy según el
art. 7 del Real Decreto-Ley 4/2012, ha tenido que endeudarnos a todos
los catarrojenses durante 10 años solicitando un préstamo
extraordinario de 3.274.446,15€ viéndose obligada a realizar un
plan de ajuste que comienza este año y finalizará en 2022, por lo
que vamos estar hipotecados durante al menos los próximos 10 años
pagando intereses cercanos al 7% lo que supondrá pagar casi 1,4
millones de euros en intereses, además de haberse comprometido a
incrementar las tasas y los precios públicos en 3 puntos por encima
del IPC durante los años 2013,2014 y 2015, lo que va a suponer un
incremento de al menos el 5% en prácticamente todos los servicios
que el ayuntamiento presta a los vecinos, así como otra operación
de tesorería solicitada en el mes de febrero por un importe de
3.700.000€ que además aprobaron sin haber sido dictaminada por la
Comisión Informativa correspondiente.
El comportamiento del gobierno del PP de Catarroja y sobre todo
el de la alcaldesa con todos los vecinos es irresponsable y
reprochable, ya que en vez de aclarar la situación económica en la
que se encuentra el Ayuntamiento, se están dedicando a confundir a
la población diciendo solamente aquello que les interesa que se
sepa, sin tener ningún respeto ni miramiento hacia los vecinos. Como
alcaldesa de todos los catarrojenses lo menos que puede hacer es dar
datos lo más claros posibles y sin esconder nada en absoluto, ya que
tiene los medios y funcionarios sobradamente cualificados para poder
dar todas las cifras sin necesidad de esconder ninguna, y dar la cara
y responsabilizarse de la pésima gestión realizada hasta la fecha.